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Mundo sin Guerras y sin Violencia

Organización Humanista Internacional - Sitio Oficial

Sobre la situación en Libia

La primavera árabe continúa propagándose en todo el mundo árabe. Otro dictador se ha ido y Libia, que ha sido gobernada por uno de los dictadores más duraderos y más sanguinarios, da vuelta de página a una época caracterizada por el reinado de un individuo y su clan familiar sin ningún tipo de respeto por la democracia ni las normas más básicas de los derechos humanos.

Sin embargo, no seríamos coherente con nuestras convicciones más profundas en la fuerza de la no violencia si no denunciáramos el uso de la violencia por parte de la oposición y las fuerzas de la OTAN para lograr esta revolución y no sólo porque la OTAN ha mostrado indiferencia y sordera en el caso de los pueblos de Yemen y Bahréin—muy cerca de Arabia Saudita y demasiado peligroso para desestabilizar—mientras que en Libia, rica en petróleo, ¡han intervenido con toda su fuerza!

Libia ha sido llevada al borde de un precipicio de la venganza y más venganza, en un ciclo de violencia que va a ser muy difícil de detener. Posiciones atrincheradas de ambos lados del conflicto armado no dejarán de buscar venganza por la violencia del pasado, asegurando así que la venganza también tiña el futuro.

Hoy en día aquellos que tienen el control de Libia se encuentran en una encrucijada: pueden optar por el camino de hacer lo mejor para el pueblo libio, o pueden elegir el camino de hacer lo mejor para el sistema económico, podrido e inmoral, que espera con labios babeantes para alimentarse de los recursos de Libia y su pueblo. Elegir lo segundo será un desastre para el pueblo libio que tanto ha sufrido.

Desde Mundo sin Guerras, expresamos:

- Nuestra angustia al haber sido testigos de la violencia y el horror desplegados a través de Libia, mientras que facciones violentas de ambos lados han tratado de destruirse.
- Nuestra simpatía y condolencias para todos aquellos que han perdido seres queridos o que han sido heridos en el conflicto
- Nuestra condena de la hipocresía de la OTAN
- Nuestra esperanza que desde las cenizas de este desastre emerja un país democrático, reconciliado y próspero, que puede ser un faro de todo lo bueno del Norte de África y su gente.

Declaramos:

- Nuestro apoyo al pueblo libio en sus esfuerzos por reconstruir Libia sobre la base de una verdadera democracia, el rechazo de la guerra como medio para resolver conflictos, la separación de poderes, la independencia del poder judicial y el valor de los derechos humanos.
- Nuestro total desacuerdo con cualquier acción de la OTAN de desplegar tropas en territorio libio, cualquier sea el pretexto.
- Nuestro rechazo total a cualquier medida que obligue al pueblo de Libia a pagar por la guerra que se ha desatado sobre ellos forzando a Libia a regalar concesiones petroleras.

Hacemos un llamamiento a:

- que todo conflicto en el país cese de inmediato y que todas las armas ahora ampliamente distribuidas en manos de los ciudadanos sean entregadas para su destrucción bajo la supervisión de las fuerzas de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas.
- la creación de una Asamblea Constituyente elegida democráticamente para reunir los requisitos de todos los sectores de la sociedad libia para que esta pueda guiar la redacción de una nueva constitución que conduzca a elecciones en las que todos los libios puede pacíficamente y libremente expresar sus opciones políticas.
- La creación de una comisión de reconciliación nacional para que los litigios y reclamaciones puedan ser escuchados y para que se pueda ver que se hace la justicia, para que los libios puedan seguir adelante con sus vidas en paz y no violencia.